Algunos mitos sobre el aprendizaje

amp_340240-1Todos-as, en cualquier momento de nuestra vida, hemos tenido un preconcepto sobre alguien o algo. Lo mismo ocurre con los idiomas, de los que cada persona tiene una idea, una creencia sobre lo que entiende por aprender un idioma.

En el test de creencias visto en clase, donde encontrábamos varios ejemplos de frases relacionadas con el aprendizaje de idiomas, me pude dar cuenta de la multitud de casos que se podían dar dentro de un aula.

La frase que más destacaría sería: “Lo más importante para aprender un idioma es la motivación”. Es fundamental que el alumno-a venga con predisposición a aprender, del mismo modo que el profesor-a debe tener ganas de enseñar, tiene que ser cosa de ambos.

Con una clase motivada, lo que se consigue es que el estudiante reduzca el estrés, para que, de ese modo, se consiga tener una buena autoestima, una predisposición a aprender, a participar en el aula. Para ello debemos hacer distintos tipos de materiales y actividades que se adecuen a sus inteligencias múltiples, resultando, también, muy útil el trabajo en grupo.

Según afirma Gardner, dentro del amplio abanico de las inteligencias múltiples, es cierto que personas más afines a la inteligencia lingüístico-verbal tienen más habilidad para los idiomas. Asimismo, la creencia de que a las mujeres se les da mejor aprender un idioma es totalmente falsa. Aprender un idioma no es cuestión de sexo, no hay ninguna capacidad genética que nos dicte que las mujeres estén al frente del aprendizaje de los idiomas con respecto al hombre.

Por otro lado, con la frase “hay lenguas más fáciles que otras” no estoy del todo de acuerdo, ya que, por proximidad, tenemos lenguas romances como el francés, el italiano, el portugués… que nos parecen más sencillas, pues tienen muchas similitudes. Pero, en cambio, si nos alejamos y nos vamos a China, Alemania o Marruecos veremos que su grafía, su gramática, etc. son totalmente distintas, por lo que deberemos dedicarle más atención, pero, no por ello, se convierten en lenguas difíciles.

En cuanto a la frase “lo más importante es poder traducirlo todo” no me parece que sea así. Cuando aprendemos una lengua, en los primeros niveles, de forma subconsciente nos acostumbramos a traducir, pero cuando te das cuenta de que verdaderamente lo importante es quedarte con una idea o comprender lo que leemos, no traducimos cada frase del texto, sino que, en mi caso, busco palabras que desconozca y crea que conocer su significado sea importante, pero no voy palabra por palabra.

Uno de los factores a la hora de aprender un lenguaje es la edad, ya que los niños hasta los doce años son como esponjas, ya no sólo con lo que ven a su alrededor, sino con lo que escuchan. Es la mejor edad para aprender idiomas, pues, más tarde nos costará un poquito más, pero no hay nada que, con esfuerzo y dedicación, no podamos lograr. Es por esto que estoy medianamente de acuerdo con la frase “los niños aprenden idiomas más rápido que los adultos”.

Por otro lado, con la frase que estoy totalmente en desacuerdo es con la que afirma que “no debo hablar otro idioma hasta que no cometa errores”. Errare humanum est y necesitamos tropezar para solventar nuestros problemas. Se cometen errores tanto en los niveles básicos, como avanzados; tanto por parte del alumno, como, en algunas ocasiones, del profesor. Es necesario hablar aunque cometamos errores, para practicar, coger soltura y, sobre todo, para que no se fosilice ese error, es decir, es necesario que se corrija al alumno. Esta corrección puede ser realizada por el profesor, por el compañero-a, cuando practican, por ejemplo, ejercicios orales en grupo o por parejas, o, finalmente, cuando él mismo se corrige de forma automática al ver que ha cometido un error.

Una de las mejores vías de aprendizaje, como bien se nombra en el test, es la posibilidad de aprender el idioma practicándolo. Una alternativa, si queremos aprender inglés, es pasar una temporada en un país anglosajón, por ejemplo, disfrutando de las diversas becas que el Ministerio de Educación oferta. El punto negativo sería, que no lo es siempre, pero la mayoría de veces sí, que los españoles tienden a juntarse con gente española o los ingleses con gente inglesa cuando vienen a universidades españolas y, de ese modo, no se consigue el contacto con nativos.

A modo de conclusión, me gustaría añadir que la mejor manera de aprender es practicarlo con gente nativa. En el caso de aprender español con gente castellano-parlante, me gustaría destacar que no hay español mejor o peor, no es mejor el español de Madrid que el de Sevilla, ni el de Barcelona que el de Galicia, ni el de España con el de Cuba… aprender un idioma no es aprender unas estructuras, aprender un idioma es aprender a comunicarnos y adquirir una riqueza lingüística y cultural, por lo tanto, en cada rincón del territorio español e iberoamericano podemos encontrar la gran diversidad lingüística y cultural que deseemos alcanzar.

Se ha dicho que hace  falta poseer muchas lenguas para poder pensar conscientemente en la propia. No hay nada más exacto.

Cada idioma es una visión del mundo. Hermann Keyserling

El siguiente vídeo, es un claro ejemplo de la gran diversidad lingüistica que podemos encontrar en los paises de habla hispana:

http://www.youtube.com/watch?v=Xyp7xt-ygy0

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