La literatura en el aula ELE

El tema que aborda el trabajo está basado, principalmente, en observar cómo se presentan y cómo se explotan los textos literarios en un manual de ELE. En este caso, me centraré en el “Método de Español para Extranjeros,” destinado para el nivel superior y escrito por Selena Millares (editado en 1997 por Edinumen).

En la presentación del libro, la autora explica cómo se ha estructurado las unidades del mismo y qué se espera conseguir de cada uno de sus apartados. Citando textualmente algunas de sus oraciones la autora dice lo siguiente: “en la primera sección de cada unidad se presentan situaciones reales de uso y aspecto gramatical al que aquélla se dedica, en modo que el alumno pueda acercarse a él por una vista inductiva… Las actividades inciden especialmente en el léxico y expresivos, pero desde una vertiente más imaginativa. Se añaden ejercicios diversos sobre el español coloquial y también un apartado relativo al español de América”. Esta introducción nos aporta una idea general de lo que vamos a encontrar a lo largo del libro, pero donde debemos prestar atención, como qué uso se le da a la literatura, cómo se estudia, qué beneficios comunicativos se aportan al aprendiz, la autora detalla que “los textos, periodísticos o literarios, tienen como fin enriquecer el vocabulario y activar la compresión escrita y la redacción, así como incentivar reflexiones gramaticales sobre el tema de cada unidad”.

Los temas están organizados de la siguiente manera: en primer lugar, cada tema está relacionado con un aspecto gramatical que, posteriormente, desarrollará mediante ejercicios prácticos, aplicados a las situaciones cotidianas. Además, incluye actividades comunicativas con léxico correspondiente y adecuado al nivel, así como un bloque dedicado a la comprensión y expresión donde se pueden encontrar textos periodísticos, literarios y audiciones.

En lo que al trabajo concierne, en el apartado de Literatura encontramos textos de escritores universales, con obras conocidas y de renombre, y otros que no lo son tanto para el estudiante de idiomas. Entre algunas de ellas se encuentra: “El hombre de la rosa” de Manuel Rojas; “Agua para chocolate” de Laura Ezequiel; “Fabula de las sirenas y los borrachos” de Pablo Neruda; “Yaguai” de Horacio Quiroga; y “Hasta no verte Jesús Mío” de Elena Poniatowska.

A la pregunta de cómo el libro presenta y explota los textos literarios, he observado que la mayor parte de los ejercicios son destinados a la mejora de la expresión y la compresión del español, enriquecer el vocabulario y activar la compresión escrita, así como la redacción; todo ello cimentado en el uso correcto de la gramática. En la mayoría de los temas, se profundiza en los ejercicios gramaticales explicados con anterioridad a lo largo del propio tema.

Para ejemplificar lo comentado hasta ahora, he escogido un par de textos: “El hombre de la rosa” y dos fábulas contemporáneas, “La oveja negra y demás fábulas” y “Fábula de la sirena y los borrachos”.

En el texto de “El hombre de la rosa”, la actividad principal se basa en completar los espacios con la forma de pasado apropiado, para después realizar un resumen. En otros casos, los ejercicios consisten en hallar las expresiones enfáticas y ver en qué recursos se basan, explicar el valor de las formas de futuro y de condicional en el texto, etc. En el terreno de lo coloquial, un ejemplo es explicar el significado de “le largaría un breve discurso” o explicar los diferentes usos del “se” (frases aisladas, sin ningún contexto) del tipo: “nada que se le pareciera”, “se le ocurrió”, “no se oía nada”, “se quejaba”, etc. Por otro lado, y en último lugar, tenemos una actividad que consiste en explicar la diferencia entre las siguiente expresiones:

El hombre no hablaba, ni se quejaba, ni andaba, ni un rumor (…) ni un movimiento”.

En cuanto a las actividades propuestas para las fábulas, destacar una en la que hay que explicar el sentido que se le puede dar a las fábulas, hallar las estructuras adverbiales e intentar hacer sustituciones de las conjugaciones sin que varíe su significado global. Posteriormente, se le pide al estudiante que redacte en prosa la “Fábula de la sirena y de los borrachos” (escrita en verso), añadiendo los signos de puntuación pertinentes y usando las estructuras de la unidad, que, en este caso, es sobre las frases “Causales, Consecutivas, Finales, Modales y Comparativas”.

A modo de conclusión, me gustaría resaltar las cosas con las que estoy de acuerdo con el libro y, por otro lado, aquellas cosas que cambiaría o que no me parecen la manera más correcta de abordar la Literatura dentro de un aula ELE.

Para comenzar, me centraré en los aspectos positivos, ya que me resulta interesante la idea de tratar la Literatura en un manual para aprender español, pues, no todos lo hacen. Dentro de los apartados, se incluyen tanto obras consideradas de la Literatura Universal, como autores/as menos conocidos; textos tanto en prosa, como en verso; y autores no sólo españoles, sino que encontramos también iberoamericanos, que nos proporcionan una mayor riqueza en el léxico. Durante los ejercicios, hemos visto que la mayoría de éstos se centran en el uso correcto de la gramática, en la destreza escrita, en la compresión, pero, en algunos de ellos, me resulta muy útil la idea de formular ejercicios para que el alumno aprenda expresiones coloquiales mediante la lectura de los textos.

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“La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación.”
TRUEBA, Fernando

Y, como aspectos negativos que se podrían mejorar, serían, por un lado, no incluir sólo este tipo de novelas/poemas como formato literario, ya que también podemos incluir, dentro de la rama de la literatura, a los cómic y textos periodísticos. Éstos los contiene el propio libro y, su uso, resultaría muy útil para el alumno/a como modo de aprender dichos populares, refranes, aspectos culturales, etc., los cuales permitan un intercambio comunicativo, pues, el objetivo principal de trabajar con la Literatura, es tener un propósito comunicativo, desarrollar una competencia en especial, ya que, en la clase de ELE, la Literatura es entendida como un producto de la lengua. El fin de la Literatura no es la literatura en sí mismo, sino un medio de llegar a otra cosa. Por está razón, es labor del profesor elegir bien los textos y formular ejercicios prácticos, aplicados a situaciones comunicativas, y no sólo centrándose en la gramática, sino en que el alumno de idiomas sea capaz de sacar jugo a los textos literarios en su parte teórica y práctica .MÉTODO DE ESPAÑOL PARA EXTRANJEROS